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España encabeza por segundo año consecutivo el ranking europeo y es el tercero a nivel mundial, tras Japón y China, en número de instituciones con este certificado, según el estudio anual facilitado por la organización ISO
'Estos certificados tienen algo de publicitario, pero no está mal, ya que así se recompensa a las empresas que hacen el esfuerzo y han adquirido compromisos', opina Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecología y Desarrollo. Este experto en responsabilidad social corporativa (RSC) cree que en 'esta legislatura se tendría que haber desarrollado una normativa blanda que estimulase más la RSC', que incentivase el buen comportamiento, incluido la preservación del entorno por parte de las empresas. 'A largo plazo, estas certificaciones son rentables para cualquier compañía, porque tarde o temprano hay que realizarlas', asegura Moreno. Pero la inversión depende mucho del sector. 'En la construcción se está aumentando las ISO 14001, porque al tener un impacto ambiental importante están más sometidas a vigilancia desde la Administración -explica el ejecutivo de Aenor- y a las compañías les interesa demostrar que cumplen los requisitos legales'. Y es que, además de la implicación del personal, este tipo de normas acredita a las instituciones frente a terceros, según Aenor, y permiten conocer mejor los procesos de organización. |